
Por fin comenzaron las vacaciones de Kailer.
Ella y su familia alquilaron una bonita casa con piscina y jardines a sus al rededores. Era grande, bonita, preciosa, era perfecta.
Sus padres salieron a dar un paseo, entonces Kailer aprovechó y cogió un cigarrillo del paquete de Winston que a su madre se la había olvidado sobre la mesa. Después lo encendió con una cerilla que había en la cocina, se puso el biquini y se tumbó bajo el Sol. Aquél primer cigarro después de una semana estaba bueno, no, mejor, estaba buenísimo. Cuando Kailer se acabó el cigarrillo, se fue metiendo poco a poco en la piscina. El agua estaba caliente, exactamente a 29 grados. Cuando ya se había refrescado un poco, su tumbó de nuevo bajo el caluroso Sol junto con otro cigarrillo de Winston en la mano, mientras Kailer pensaba: no me importaría vivir aquí para siempre, aunque, siempre lo mismo. Sol, piscina, paseo y a dormir. Sol, piscina, paseo y a dormir. Sol, piscina, paseo y a dormir. Y por no hablar de las insoportables temperaturas que hay en verano.
Pensandolo mejor, aquél lugar no era para toda la vida, no, ni mucho menos pero para un tiempo no estaba mal. No estaba nada mal.

Tiene razon.
ResponderEliminarSiempre es lo mismo;
sol,piscina,paseo y dormir jajaja
se te hace un poco pesado!
pero para unos dias esta bien :)
jajaj, eso pienso yo =D
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