Tumbada en mi cama sin parar de dar vueltas, intentando dormir pero me es imposible. Solamente veo oscuridad, hasta cuando tengo abiertos los ojos. Me gusta dormir completamente a oscuras, así no puedo ver esas cosas que tanto miedo me dan.
Pasan los minutos, parecen horas. La noche es interminable y no consigo conciliar el sueño. Me pongo la música del móvil y de pronto suena una canción elegida al azar “Si no puedo dormir salgo a pasear”. Lástima que mis padres estén en casa, sino, ya hubiese hecho lo que la letra de la canción dice.
Abro la ventana con cuidado, procurando no hacer demasiado ruido y me enciendo un Malboro mientras me entretengo contando las estrellas.
Comienzo a escribir un mensaje con mi nuevo Samsung. ¿Destinatario? Él.
Al poco tiempo mi móvil vibra. Ha respondido y no puedo evitar sonreír, ni tampoco pensar en él.
