
Cuando éramos tan solo unos niños todos jugábamos alguna que otra vez con aquellas muñecas que ahora están olvidadas al fondo del armario. Soñábamos con vivir en aquél mundo. En el de las sonrisas de plástico, rostros fabricados de porcelana, unos cuerpos de escándalo, toda la ropa que pudiéramos imaginar, coches y casas de lujo, un chico que dure eternamente… ¿Acaso las muñecas no se cansan nunca de ser tan perfectas? Pero me gusta ser imperfecta como todas las demás personas. Pero, ¿sabes qué hay detrás de toda esa perfección? Detrás hay sufrimiento, odio, rencor y ni una gota de felicidad. Prefiero seguir expresando mis sentimientos antes de callármelos y que todos me exploten en mi interior en el momento menos previsto.

Que guaaaaaaaaaaaaaaachi
ResponderEliminarjaja me gusta sigue así :)
Si, si qe somos :)
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