jueves, 13 de agosto de 2009

Mi pequeño prisionero.


Tengo un prisionero escondido donde nadie lo pueda ver, donde nadie lo pueda encontrar. Está sujeto por una gruesa cuerda, es imposible que se libere de ella.

Dice que quiere marcharse a un lugar mejor, que conmigo no es feliz. Por una parte tiene razón, ya se ha roto varias veces. Pero no ha sido mi culpa. Me imagino cosas que luego no se hacen nunca realidad, y cuando me doy cuenta… ¡Ploff! Enseguida se hace pedazos. A lo largo del tiempo se reconstruye, pero siempre le queda alguna cicatriz que recuerda aquellos malos momentos aunque a la vez bueno.

Prometo no volverme a ilusionar, prometo no volverme a enamorar. Hablo de mi pequeño corazón, el que tanto ha sufrido.

De acuerdo, he cometido un grabe error, te soltaré y tú decidirás si te vas o de lo contrario te quedas, pero por favor, no me guardes rencor.

[…]

(:

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