miércoles, 20 de mayo de 2009

Mi felicidad dejó de existir.


En medio de un pequeño claro del bosque, estábamos los dos solos. Parecía una imagen sacada de un cuento de hadas. De pronto de plantaste frente a mí y me dijiste que no me querías. Sentí como me fallaban las piernas, por un momento creí que me iba a desplomar contra el suelo, pero hice un intento para mantenerme de pie. Dijiste que no era lo suficientemente buena para ti, aunque yo ya había estado pensando eso en otras ocasiones. Era estúpido que una chica como yo, estuviera con alguien como tú, era casi inimaginable. Sin decir ni una sola palabra más, desapareciste para siempre. Caí rendida en el suelo, y allí perdí la noción del tiempo hasta que me percaté de que tenía el pelo empapado, y es que había comenzado a llover. Decidí quedarme allí, ya no tenía ninguna gana de seguir viviendo. Mi felicidad ya no existía, tú te la llevaste.

3 comentarios: